El invierno para Cacún
Hoy hemos tenido un par de conversaciones sobre el invierno. Y me he podido dar cuenta de cuán engañado está el pobre Cacún con su imagen tan del norte, norte del invierno.
Hemos ido a visitar a los primos de cincuentaydos y al salir, por el pasillo que une nuestras casas ha comentado:
- Mamá, cuando llegue el invierno y todo esto se llene de nieve, voy a llenar una caja grande, para guardarla y hacer muñecos de nieve.
- Bueno, hijo, no sé si aquí caerá nieve.
- Sí, mamá, caerá, en el invierno.
Vale, reconozco que no he sido capaz de desengañarlo.
Sólo una horita después, al salir de la bañera, todavía envuelto en su albornoz de baño, me ha dicho:
- Mamá, cuando sea el invierno vendrán los osos del invierno y Chiquipé y yo los veremos.
- Aquí no hay osos, Cacún
- Síiiiii (tono condescendiente estilo "que te tenga que explicar esto") en el invierno mamá
- Pero además si tú ya has visto en el zoo los osos del invierno (cambio de tercio obligado cuando ya no sabes por dónde salir y no quieres tampoco cortar la conversación)
- Ah, no me acuerdo. Bueno, pero no me monté encima. Cuando vengan los osos del invierno, Chiquipé y yo nos montaremos encima.
(Sí, claro, y jugaremos todos con la nieve…)
Nota: A ver cómo le hago entender que en el sureste español no nieva… y aunque nieve (véase año 2005) nunca, nunca, llegan los osos del invierno

