Diciembre 3
El regalo para hoy era un juego de velas para los cuatro domingos de adviento. Pero hoy hemos tenido un regalo mejor: hemos ido a pasar el día a casa de la tita Encar y el tito Fer. Nos han invitado a comer y a pasar el día.
Llegamos a mediodía, nos dimos una vuelta y tomamos un poquito el sol fantástico de otoño. Papá Gor llevó a Cacún al río e incluso bajaron las escaleras para acercarse al agua. (Al volver a casa, antes de caer rendido en el coche ha comentado: "Pues cuando hemos ido al río me he capuzado muchas veces, mamá", a lo que le he tenido que comentar que eso no podía ser porque no estaba mojado…)
Después nos comimos un fantástico cocido y de postre una mousse de chocolate que esta vez me quedó más natilla.
Y toda la tarde haciendo el cafre por la casa, jugando al trivial (con preguntas adaptadas por papá gor para que pudieras conseguir tus quesitos) y retozando en el sofá, tocándolo todo… Menos mal que los titos son unos consentidores contigo que si no nos hubieran largado antes.
Al final nos fuimos cuando ya era de noche, sobre las 7 y pico. Y al poco de subir en el coche caiste rendido, y exceptuando un par de viajes nocturnos al lavabo, hasta esta mañana.
Y como no hay fotos del día de ayer, pues aquí pongo esta que me encanta de los tres.
Así es que ahí quedan tus regalos del calendario. Hasta esta tarde.
Nota: No sé si había comentado que el calendario se abre por la tarde porque las mañanas son más atareadas y estresantes. Además sólo estamos todos por la tarde.

