Cincuenta

December 4, 2006

Diciembre 3

Archivado en: Y la nave va, Actividades, Fiestas, Cacún por cincuenta a las 12:22 pm

El regalo para hoy era un juego de velas para los cuatro domingos de adviento. Pero hoy hemos tenido un regalo mejor: hemos ido a pasar el día a casa de la tita Encar y el tito Fer. Nos han invitado a comer y a pasar el día.

Llegamos a mediodía, nos dimos una vuelta y tomamos un poquito el sol fantástico de otoño. Papá Gor llevó a Cacún al río e incluso bajaron las escaleras para acercarse al agua. (Al volver a casa, antes de caer rendido en el coche ha comentado: "Pues cuando hemos ido al río me he capuzado muchas veces, mamá", a lo que le he tenido que comentar que eso no podía ser porque no estaba mojado…)

Después nos comimos un fantástico cocido y de postre una mousse de chocolate que esta vez me quedó más natilla.

Y toda la tarde haciendo el cafre por la casa, jugando al trivial (con preguntas adaptadas por papá gor para que pudieras conseguir tus quesitos) y retozando en el sofá, tocándolo todo… Menos mal que los titos son unos consentidores contigo que si no nos hubieran largado antes.

Al final nos fuimos cuando ya era de noche, sobre las 7 y pico. Y al poco de subir en el coche caiste rendido, y exceptuando un par de viajes nocturnos al lavabo, hasta esta mañana.

Y como no hay fotos del día de ayer, pues aquí pongo esta que me encanta de los tres. 

Así es que ahí quedan tus regalos del calendario. Hasta esta tarde.

Nota: No sé si había comentado que el calendario se abre por la tarde porque las mañanas son más atareadas y estresantes. Además sólo estamos todos por la tarde. 

Colecho

Archivado en: Y la nave va, Cacún, Chiquipé, Educación por cincuenta a las 11:24 am

A veces con la maternidad me sucede lo siguiente: siento que algo está bien de determinada manera, no sé cómo pero lo sé.

Cacún pasó meses literalmente enganchado a la teta. No me importaba estar todo el día pegada a él, ni sacar el pecho en cualquier sitio para alimentar o calmar a mi bebé. Pero con lo que no podía era con no dormir. Cuando caía el sol empezaba a ponerme nerviosa, y cuando papá se iba a la cama me ponía hasta de mal humor: empezaba la larga maratón nocturna. Las noches son muuy largas y Cacún aprovechaba todas las horas.

Así es que en un momento determinado pensé que por qué no metía al peque en la cama con nosotros. Y funcionó: dormía, cuando estaba hambriento o nervioso se agarraba al pecho y yo podía dormir (aunque siempre con el ojo medio alerta)

Cacún siguió mamando hasta los 14 meses en que dejó de pedir pecho. Pero estábamos acostumbrados a estar los tres en la cama, así es que seguimos.

Cuando empezaron los últimos calores, allá por abril o mayo, decidimos que ya era hora de cambiar de habitación y cama. Así es que compramos una cama para Cacún, decoramos su habitación, e incluso trasladamos también a Chiquipé para que se hicieran compañía. Pero Cacún tiene miedo por las noches, no quiere dormir solo. Nos turnamos para acompañarlo a la hora de dormir, le contamos cuentos y nos quedamos en la habitación hasta que duerme. Algunas veces (muchas) se despierta por la noche llorando o gritando que tiene miedo. Entonces lo pasamos a nuestra cama. 

Hasta ahora Chiquipé dormía sola muy agusto, no lloraba al dejarla en la cuna ni tampoco si se despertaba por la noche (siempre que tuviera el chupete cerca) Pero últimamente también se despierta y llora, solicita compañía y atención.

Por eso y porque se acerca le invierno y el frío, hemos trasladado a Cacún de nuevo a nuestra cama y hemos instalado la cuna de Chiquipé en la habitación. No podemos movernos mucho y siempre cabe la posibilidad de que Cacún tenga algún "escape". Pero dormimos bien, toda la noche, nos gusta a los cuatro y es más cómodo. A veces, tras un rato de pie de Cacún en los riñones, me da por pensar en breve echaré de menos los momentos del acostarse y "hablar de nuestras cosas" y el levantarnos de buen humor y juguetear un rato en la cama.

Nota: Y así es como empezaba esta entrada: siento que está bien, que es bueno que durmamos juntos y no tengo prisa por enseñar a dormir solos a mis niños. No me preocupa mucho… estoy segura que llegará el momento en que lo pidan. 

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Janis Joseph