Cincuenta

January 1, 2007

Nochevieja

Archivado en: Y la nave va, Fiestas, Cacún, Chiquipé por cincuenta a las 10:33 am

El último día del año no quería que lo pasáramos en casa y menos con los días de sol e incluso calor que están haciendo (20 grados a 31 de diciembre está muy bien) Nos fuimos Cacún, Chiquipé y Mamá al parque de nuevo. Como la experiencia del viernes fue tan buena, pensé que otra ronda de juegos nos vendría bien. Pero la idea no fue muy original y el parque estaba a reventar de gente.

En el castillo de los lunnis un niño la tomó con Cacún. No, no soy una madre sobreprotectora, no voy por ahí peleándome con los otros padres y madres ni tampoco gritando a los peques. Pero después de ver cómo por tres veces el niñato se lanzaba sobre Cacún, lo tiraba para impedirle pasar por la cuesta, al ver una cuarta agresión en forma de patada derrumbadora en el esternón, tuve que gritarle: "¡Niño, vale ya!", momento que aprovechó el padre (que para mi sorpresa lo estaba viendo todo, impasible, a mi lado) para decirle: "Fulanito, no le pegues al niño que te saco…" Yo sabía que si intervenía iba a provocar el llanto de Cacún, que se siente más desvalido cuando me ve, así es que aprovechamos el momento para salir, ir a casa de los abuelos y coger el coche de carreras, bajar al parque y darnos un super paseo que nos quitó el mal humor a ambos.

Por la noche tocó cenar en casa de los abuelos del mar, así es que allá nos fuimos. Esta vez sí que llegamos los últimos, pero no había tanta gente como en nochebuena. Nos juntamos los abuelos, los hermanos y parejas y los peques. Fue divertido, cenamos muy bien, la tita Lu le rompió la cámara de fotos a Marta, nos colocamos nuestras pelucas, gorros, gafas de cotillón y nos liamos la manta a la cabeza tirándonos montones de confeti.

A la una y poco estábamos en casa. A descansar.

Nota: Prefiero la nochebuena. Pero una fiesta no amarga a nadie. 

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Janis Joseph