Cincuenta

January 11, 2007

11 de enero

Archivado en: Y la nave va, Actividades, Cacún, Chiquipé, Outdoors por cincuenta a las 5:12 pm

Recientemente remodelado, el parque de Los Juncos ha quedado como parque abierto por fin. Esta ciudad es lamentablemente muy dada a los recintos cerrados, emblemáticamente militar, nuestra generación ha crecido viendo muros por todas partes.

Tanto se ha grabado a fuego en nuestra mentalidad esto que cuando inauguraron el parque, mis compañeros de trabajo comentaban: “¡La pena es que esté abierto, que va durar dos pelados!” Sí, se considera una pena que se pueda disfrutar de un parque en mitad de la ciudad.

Cada vez que llego a la esquina de la calle y veo la amplitud que la falta de muros confiere, cada vez que en coche paso por delante y puedo ver los edificios de enfrente… me maravillo. Una y otra vez.

Además se ha diseñado un parque con distintas alturas, montículos, escaleras en piedra… parque en movimiento.

Hemos ido a dar un paseo y recorrer el parque en su mayor parte. He animado a Cacún a subir y bajar escaleras, hemos jugado a un escondite particular (yo iba empujando el cochecito con Chiquipé). He columpiado a los dos, aunque Chiquipé no es amiga de los paseos en columpio. Cacún se ha caído.

Entre todas las plantas que hemos visto, he insistido con Cacún en que viera e identificara los juncos, porque de ahí le viene el nombre al parque. Más adelante seguiremos con otras plantas, pero hoy la idea era que conociera el nombre del parque, que lo recorriera y supiera lo que son los juncos.

Nota: Para próximos años tendré que prepararme las visitas con su componente histórico, que además de encantarme y ser de utilidad para paliar mi propio desconocimiento de esta ciudad, es una de las razones del “Conoce tu ciudad”

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