14 de enero
Por fin un día de frío. Y por fin nos quedamos un día entero en casa, los cuatro. No salimos ni para comprar pan (que para eso lo hago yo misma)
Un día completo, con tiempo para todo. Desayuno tranquilo dominguero; vemos en familia el vídeo de "Primeras palabras en inglés" de Baby Einstein (Cacún repite de manera espléndida las palabras conforme suenan); baño largo de los dos, relajante y juguetón; comida especial de domingo, a los ricos macarrones de papá; Shreck (por cierto que se Cacún pasó toda la tarde diciendo: “Y voy yo y me lo creo!”); juegos en la alfombra; escritura; más juegos; palomitas; lectura y comentario del libro del invierno (hablamos de ropas de invierno, de nieve, de frutas de invierno…); cena y a la cama con doble cuento.
Por cierto, hemos estado jugando al juego de Aprende a leer con Pipo y me ha maravillado literalmente el control de las sílabas que empieza a tener Cacún. Interpreta las sílabas con "L" y "M". No cabe duda que Cacún tiene un control lingüístico impresionante.
La actividad para hoy estaba enmarcada en “tareas domésticas” y he conseguido que Cacún me ayudara a limpiar el polvo de los muebles del comedor.
Nota: Qué maravilla de día. Nada especial y todo tan magnífico.

