Cincuenta

January 27, 2007

Temas trascendentales

Archivado en: Y la nave va, Cacún, Palabras mayores, Creciendo por cincuenta a las 3:51 pm

Hace ya tiempo que Cacún habla con cierta frecuencia de la muerte. Supongo que cualquiera que comparta presencia con la abuela Encarna (o abuela "me estoy muriendo") se preguntará por el tema.

A mi me parece que es un poco pronto y estoy ligeramente sin recursos porque es difícil hablar de ese tema en abstracto.

Cacún le preguntó a papá Gor si cuando uno se muere se queda como una estatua (suponemos que influenciado por alguna escena de dibujos o película que haya podido ver). Papá, en su faceta más científica, le explicó que no, que cuando uno se muere se va convirtiendo en polvo que pasa a la tierra y alimenta a los animalitos y plantas que viven en ella. Cacún aceptó la explicación bastante bien y también pareció comprender que cuando alguien muere no lo vuelves a ver, sólo lo recuerdas o lo ves en la cabeza.

Y a raíz de esa conversación, Cacún de vez en cuando habla del tema. Pregunta cosas como "si me pincho en un dedo ¿me muero? " o, la más común, "los que son viejecitos, ¿se van a morir?", preguntas todas hechas como quien pregunta "¿qué comemos hoy?

Ayer en la cama nos sorprendió preguntando (por ni se sabe la vez) si los viejecitos se morían; y mientras se le quebraba la voz y se le humedecían los ojos acabó preguntando si el abuelito Ginés, que es viejecito y cumplió tantos años el miércoles, se iba a morir.

En fin, le dijimos que no, que por el momento no. Y a otra cosa. Porque a mi también se me humedecían los ojos…

Nota: Hay un par de libros que me recomendó Clara sobre el tema, pero en SOL he visto más. Buscar en la biblioteca. 

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