Conversaciones en la escuela
Cuenta papá que esta mañana han llegado temprano a la escuela. Había muchos niños y mamás esperando para entrar.
Cacún ha visto a su amigo David. Y papá ha asistido a esta conversación:
- David, ayer no viniste. ¿Estabas malito?
- Sí, me dolía la oreja
- ¿La ceja?
- No, la oreja.
- Ah, pues yo tengo cera en la oreja.
Y así ha seguido, y ha seguido…. Papá no podía recordar más pero sí la sensación de irrealidad, como si hubieran ensayado la conversación, o como si no tuvieran tres años ni estuvieran rodeados de niños que apenas hilvanan una frase completa.
La seño Rosario ya me comentó que David y Cacún se habían caído muy bien; que cuando se sentaban en el rincón de la biblioteca y cogían un libro no había quien los parara y se contaban unas historias increibles; que los dos tenían un nivel de lenguaje muy similar y les encantaba hablar al uno con el otro.
Nota: Me encanta oir a Cacún hablar y hablar y hablar… tiene muy buenas habilidades lingüísticas

