Momento alfombra
Mamá coge a Cacún, le abraza y le dice al oído:
- Te quiero mucho, Cacún…. ¿lo sabías?
- Sí, y yo también te quiero mucho
Y al segundo, pregunta:
- Mamá, tú cuando te casaste con papá, ¿te pintaste los labios?
- Sí, y los ojos también.
- ¿Y papá?
- No, papá no se pintó, pero fue a la peluquería. Iba muy guapo
- Mamá, cuando sea mayor, yo no me quiero casar. Ni tampoco quiero tener novia, ni novio, ni nada…
- Muy bien, Cacún, puedes hacer lo que quieras.
- Yo quiero vivir sólo.
En ese momento se ve en su cara un “click”, algo ha pensado. Y, efectivamente:
- Mamá, cuando sea mayor, ¿puedo venir con mi coche a la casa?
- Claro, hijo, esta será siempre tu casa. Puedes venir siempre que quieras.
Un rastro de melancolía…
- Cuando seas astronauta y vuelvas de tu viaje por el espacio, vendrás a cincuenta y te quedarás con nosotros en casa, ¿verdad?
- ¡Claro!¡Yo voy a ser astronauta!
Y, cambio de tema…
- Mamá, ¿me enseñas en la bola del mundo dónde viven los astronautas?
- Bueno, no sé si sabré dónde viven…
- Pues entonces vamos a ver dónde están los submarinistas que se llevan a Nemo (Australia)
Y cogemos la bola del mundo y repasamos nuestros “lugares especiales”
Nota: Por cierto que ayer comprobé que Cacún ha entendido lo que es una isla y las puede identificar en el mapa.

