Domingo de carnaval
Mucha gente en casa. Mientras desayunábamos en la cocina fueron apareciendo de una en una: Encar, Lu y Fer. Cada nueva aparición seguida de una cara de sorpresa por parte de Chiquipé.
Desayunamos tarta de zanahoria (receta) y mientras terminábamos de desayunar preparamos unas magdalenas de plátano (receta próximamente) para regalar a las titas.
Íbamos a ir al carnaval infantil, pero estas cosas no se pueden planear tan seriamente con las edades de los peques. Tardamos un buen rato en vestirnos porque hacía un día precioso y estuvimos en el jardín, y porque esperábamos al, según palabras de Cacún, “primo, tito y novio de la tita Lu” (esto último con confirmación por parte de la mismísima tita Lu). Al final a las12, Cacún disfrazado de Buzz Lightyear con ganas de ir a jugar con los juguetes de la prima y Chiquipé durmiéndose por las esquinas, decidimos no ir a ningún carnaval, que ya teníamos bastante carnaval en casa.
Así es que nos quedamos en casa y pasamos una tarde de domingo tranquila, en el estilo de las tardes de cincuenta. Y con cocina. Para la cena del domingo focaccia (receta) y pan de leche (receta).
Y preparados para una nueva semana.
Nota: Sé que hubiera estado bien ir al carnaval. El año que viene, cuando Chiqui tenga más aguante.

