Cincuenta

April 23, 2007

San Jordi

Archivado en: Literatura infantil, Y la nave va, Fiestas por cincuenta a las 7:36 am

¡Feliz día del libro!

Como hoy estaremos casi todo el día fuera de casa, ayer celebramos la fiesta del día del libro.
Mamá preparó una tarta de almendras (buenísima, receta en breve), mientras merendábamos mamá contó la historia (adaptada) de la leyenda de San Jorge y el dragón y después nos regalamos un libro a cada uno.

Aquí el gremio de libreros catalanes, explica la historia de la celebración (en catalán)

Y aquí todo sobre San Jorge.

Nota: Editaré para incluir el listado de libros…

April 19, 2007

Libros de la semana

Archivado en: Literatura infantil, Y la nave va, Cacún por cincuenta a las 7:38 am

Esta semana sólo dos sugerencias, pero muy buenas las dos.

Cacún ha tripitido esta semana con

Abezoo, de Carlos Reviejo con ilustraciones de Javier Aramburu. En este blog se pueden ver algunas de las preciosas ilustraciones. En cada doble página presenta una letra y una poesía sobre un animal cuyo nombre empieza por esa letra. Cada ilustración es diferente, utilizando distintas técnicas, desde el collage con todo tipo de objetos hasta la pintura más tradicional. No sé mucho de arte pero ver las diferentes ilustraciones, es una delicia.
Los poemas también son muy atractivos, con rimas infantiles típicas. A Cacún le encanta. Y a mi también.

Y mamá escogió

¡Hombre de color! de Jérôme Ruillier. Basado en un cuento africano. Una delicia. Las ilustraciones son estilo pintura con ceras de colores, muy adecuado. Pero la historia en su misma simplicidad es pura sabiduría. Dice así:
“Yo, hombre de color, cuando nací era negro… Tú, hombre blanco, cuando naciste eras rosa…”
“Yo, cuando crecí era negro… Tú, cuando creciste eras blanco”
“Yo, cuando tomo el sol, soy negro… Tú, cuando tomas el sol, eres rojo”
“Yo, cuando tengo frío, soy negro… Tú, cuando tienes frío, eres azul”
“Yo, cuando tengo miedo, soy negro… Tú, cuando tienes frío, eres verde”
“Yo, cuando muera, seré negro… Tu, cuando mueras, serás gris”
“¡Y tú me llamas hombre de color!”
Cacún se lo ha aprendido de memoria. Después de leerlo la primera vez se lo contó a papá él sólo. Le encantó. Aunque, sinceramente, dudo que entienda el juego de palabras.

Nota: Aunque haya desvelado el final del libro, las ilustraciones dicen mucho también.

April 18, 2007

Caídas

Archivado en: Y la nave va, Chiquipé, Creciendo por cincuenta a las 11:19 am

Ahora que los mocos nos dejan espacio libre, Chiquipé ha empezado a compartir otros fluidos con la familia y amigos.
Dos veces, dos se cayó ayer mordiéndose el labio y sangrando (¡con lo escandalosa que es la sangre!) La abuela Eli me lo contaba compungida, no sé si pensando que yo la responsabilizaría o sintiéndose ella responsable.

Pero la cosa está así: Chiquipé está empezando a pasar el día de pie, no quiere sentarse para nada ni trasladarse de otro modo que no sea andando; tiene que aprender y, lamentablemente, se cae y seguirá cayéndose hasta que tenga equilibrio y práctica suficiente. Incluso después.
Así es que la abuela sólo puede hacer lo que hizo: consolarla y quererla.
Y gracias a las abuelas porque están ahí.

Esta mañana se ha levantado con una ligera hinchazón en el labio, que no le ha impedido en ningún momento seguir comiendo tan bien como siempre.

Nota: ¿No es sorprendente cómo cambia la cara un ligero cambio en un labio?

Moda

Archivado en: Y la nave va, Cacún, Creciendo por cincuenta a las 11:04 am

Que Cacún esté tan preocupado habitualmente por la ropa que se pone y la que no, que tenga claras sus preferencias en materia de colores y estilos, que se niegue rotundamente a ponerse según qué y en cambio no quiera quitarse según qué otras cosas… vamos, su actitud general en el tema vestuario/moda, me hace preguntarme ¿de dónde le vendrá al niño? Porque cualquiera que conozca a los padres de la criatura jamás podrá tenernos por “estilosos” o preocupados en modo alguno por materia de vestuario…

Fin de semana. Por enésima vez saco el polo de rayas en distintos tonos de marrón y naranja que sólo he conseguido que se ponga una vez. Vuelvo a intentarlo porque está tan nuevo y es tan bonito y le queda tan bien… y porque me sabe fatal tenerlo en el armario mientras siempre se pone las mismas tres camisetas.

- Mamá, no me gusta. Esta camiseta no me gusta.
(Entro en modo “tratando de razonar”)
- Pero, Da, si es muy nueva, y muy bonita… Me gustaría que te la probaras.
- Pero es que a mi no me gustan las rayas.
- Lo sé pero la camiseta que has escogido es de rayas, por eso pensaba que ahora sí te gustaban.

(Ya hemos pasado por esto antes. Lo sabe y no está dispuesto a volver a discutir)

- Es que, mira, mamá… ¿no ves que esta camiseta es del otoño? Y ahora ya no es otoño. Estamos en primavera.
- ¿Cómo que es del otoño?- le digo pensando en el grosor de la camiseta…
- Claro, tiene los colores del otoño, por eso es para el otoño.

Vale. La guardaré en el armario hasta el próximo otoño. Y volveré a la carga.

La semana pasada traté de hacer un trato con él. Un día escoge él la ropa y otro día yo. Hasta ahora siempre escogía la ropa que le gustaba en mi turno, que la idea no es fastidiarlo, ni obligarlo… pero hoy estaba sin pantalones de los que le gustan. Así es que he tenido que ponerle unos vaqueros. Caos.
- Mamá, con estos pantalones todos mis compañeros va a decir que estoy feo.
- ¿Cómo? (¡¿con tres años?! -pienso yo) Pero, ¿cómo van a decir eso?
- Que sí, que no me gustan y estoy feo.
- ¿Feo?¿Pero cómo vas a estar feo? (¡Tú no puedes estar feo aunque quieras!, me dan ganas de decirle) Vale, está bien, si alguien cree que estas feo le tienes que decir que, aunque a él no le guste, son pantalones de mayores y tú eres mayor, ¿no?
- Claro
- Además, si te dicen eso es porque necesitan gafas…
No lo ha entendido, normal, pero es que no sé cómo explicarle que lo que digan los demás (que por otra parte dudo que digan algo así, más me parece que es su excusa) no tiene que ser importante.

Pero también tenemos momentos de cambio. A principio de invierno le compré un chaleco con forro polar. Como el del abuelo, le dije justo cuando puso cara de “no me gusta”. No hubo manera. Todo el invierno tratando de ponérselo y nada.
Hace dos o tres semanas (sí, ahora que está acabando el invierno) volví a sacarlo para hacer un nuevo intento. De pronto, una lucecita:
- Mira, tiene los colores de spiderman
Lo vi en sus ojos. Definitivo.
La semana pasada me dijo:
- Mamá, le tienes que decir a papá que siempre me quiero poner esta chaqueta. Pero siempre ¿eh?, en casa, para ir al cole…
- Vale, se lo diré
Y ya marchándose hacia el jardín, como hablando para él:
- Porque tiene los colores de Spiderman…

Nota: A veces encuentras el interruptor…

April 17, 2007

Lunes cansado

Archivado en: Cacún, Chiquipé, Creciendo por cincuenta a las 11:18 am

Chiquipé está molida con el tema dental. La salida se está alargando muchísimo y los dolores también. La noche del domingo al lunes fue muy movidita. De hecho mamá durmió apenas tres horas. Así es que ayer, lunes, fue un día de sueño con mayúsculas.

Chiquipé pasó la mañana durmiendo (recuperándose), pero Cacún no durmió nada, absolutamente nada. De hecho el tito Ginés trató de acostarse con él a dormir la siesta y prácticamente fue él quien se quedó dormido mientras Cacún salía de la habitación dispuesto a seguir correteando.

Mamá no fue a trabajar por la tarde. Y estuvimos en el parque un buen rato. Y luego jugando en casa. Y, menos mal que la tarde no se alargó más porque el peque estaba taaan cansado que a última hora no paraba de darse golpes contra todo, de la pura torpeza que le provocaba el cansancio.

A las 9 ya estaba durmiendo. Llegamos de casa de los abuelos, él dormido en el coche. Lo subí a su habitación y cuando estaba quitándole la ropa abrió los ojos y dijo:
- Mamá, estoy muy cansado. No quiero ponerme el pijama. Y hoy tampoco quiero ponerme el pañal.
- ¿Estás seguro?
- Sí, mamá, de verdad.
- Está bien, cariño.

Pensé durante un momento en ponerle el pañal cuando me acostara, porque levantarme en mitad de la noche a cambiar sábanas, mantas y demás parafernalia no me apetecía. Pero decidí que no estaba bien. Si Cacún me lo había pedido y yo había aceptado, tenía que tirar para adelante con las consecuencias. Y, efectivamente, no se lo puse. Y esta mañana nos hemos despertado tempraneros y secos.

Cuando le quitamos el pañal a Cacún, lo hicimos casi del tirón. Durante el día, exceptuando alguna vez de despiste mientras hacía cosas más importantes (todo lo es antes que ir al baño), la cosa fue rápida. Pero la noche no. Estaba claro que no estaba maduro para notar que quería ir al baño. Notamos que se sentía muy mal cada vez que se hacía pis en la cama (yo también, claro) Así es que volvimos al pañal nocturno y todos dormimos mejor. El sueño es muy importante, demasiado como para jugar con él. Hace meses que Cacún se levanta con el pañal seco. Pero esperamos que sea él quien pida no más pañales… Si esto de hoy no ha sido definitivo, el calorcito que nos espera en breve lo será.

Nota: Estoy muy contenta por este nuevo progreso de Cacún, adquirido por él solito.

Andando

Archivado en: Cacún, Chiquipé, Creciendo por cincuenta a las 10:24 am

Viernes tarde. Después de comer en casa de los abuelos del campo, de charla en el comedor, esperamos que Cacún termine de comer. La siesta ha sido larga (los viernes nos levantamos más temprano que el resto de los días) y se ha levantado muy hambriento.

Chiquipé está en la alfombra, buscando qué coger o qué tocar o dónde ir… Localiza el matamoscas, objeto con grado casi de culto para el abuelo. Lo coge. Parece que lo maneja muy bien. Se pone de pie con el matamoscas en la mano, a modo de agarre. El abuelo coge un segundo matamoscas (nunca son suficientes) y se lo da. Lo coge con la otra mano y… ¿qué es esto? Matamoscas en mano, se lanza a andar: a la cocina, de nuevo al comedor y una ida y vuelta constante, parando de vez en cuando para reír y aplaudir, loca de emoción.

Y, sí, nos damos cuenta… Chiquipé, aunque ya había dado sus primeros pasos, no había descubierto hasta ese momento que podía andar, desplazarse a esa altura, mantener el equilibrio, incluso esquivar pequeños obstáculos.

Todo el fin de semana andando sin parar, investigando los diferentes rincones de la casa, emocionada por su nueva perspectiva… tan emocionada, de hecho, que ni siquiera ha intentado subir las escaleras. Incluso se resiste a gatear.

Anda de una manera muy graciosa, con las piernas muy abiertas (como si acabara de bajar del caballo) Va mirándose los pies y manteniendo el equilibro con un ligero balanceo. Se levanta y se agacha muy bien y en cuanto ve que le falta el equilibrio se pone en cuclillas hasta que recupera el equilibrio. De vez en cuando se para, sonríe y se aplaude… Es genial.

El inicio en la vertical de Cacún fue tan diferente como casi todas las demás fases de sus crecimientos respectivos. Cacún casi no gateó. Con once meses dio sus primeros dos pasos y después ya no paró… Siempre fue muy seguro en sus pasos y antes de cumplir el año ya andaba bastante bien.

Nota: La pequeña Chiquipé ya se ha unido al club de las dos patas ¡La de kilómetros que le quedan!

Enfermedades

Archivado en: Y la nave va, Cacún, Chiquipé por cincuenta a las 7:44 am

Otra semana más de mocos. Es increíble cómo se convierten en uno más en la familia: todo el día presentes, acompañándonos en la comida, la cena, los juegos, el baño e incluso en el descanso.
Durante toda la semana (y lo que nos queda, me temo) Cacún y Chiquipé han contado con su inestimable compañía. Por primera vez en la historia, sin embargo, Chiquipé no ha sufrido la temible “bajada al pecho” de los mismos, expresión utilizada cuando se le carga el pecho con mocos y nos toca salir de correntillas. Curioso. Me pregunto si no será la nueva medicación preventiva que nos recomendó la pediatra.
Cacún, en cambio, ha tenido nuevos síntomas de nuevas enfermedades. Todo sorpresas.
- El martes por la noche, al acostarlo, vi que tenía unas pequeñas ronchas por la barriga. Tomé nota mental “Controlar el desarrollo de las mismas”.
- El miércoles por la mañana nada de nada. Nota mental: “Vale, no era nada”.
- Miércoles, hora del baño: nuevamente ronchas. Nota mental: “Vaya, otra vez… será cosa nocturna…”
- Miércoles media hora después, salida de la bañera: ronchas muy coloradas con una cierta inflamación. Nota mental: “El agua caliente no sienta bien a las ronchas”
- Miércoles, cenando: la cara de Cacún empieza a desfigurarse, labio hinchado, ojo hinchado, rosetones en la cara… Nota mental: “Vamos al médico en cuanto acabe de cenar”
- Minuto y medio después: la cara de Cacún no parece su cara y sí se va acercando al modelo “hombre elefante”. Las notas quedan para otro momento y papá Fi coge las llaves del coche y sale corriendo con Cacún.

Me quedo esperando noticias (¿por qué no se habrá llevado el móvil?) Dos horas después, pensando en que se habrían ido al hospital, nota mental: “Llamo a los abuelos, que vengan a quedarse con Chiquipé…” Se abre la puerta y aparecen papá con Cacún profundamente dormido… Su cara vuelve a ser su cara…
Alergia alimentaria. Puede que sea por algo que ha comido y no le haya sentado bien, algo en mal estado, algo en exceso…. algo, no se sabe qué. Nada problemático, la hinchazón es externa.
El jueves y el viernes tiene pequeñas ronchas. Pero nada importante.

Nota: Uff, vaya susto…

April 12, 2007

Los libros de la semana

Archivado en: Literatura infantil, Y la nave va, Cacún, Chiquipé por cincuenta a las 10:57 am

Esta semana Cacún escogió (presa de su pasión por la película el primero y presa de su pasión por los bomberos el segundo)

Cars (de la colección Clásicos Disney, sólo he conseguido la imagen del mismo en catalán, pero el que leímos era en castellano). Como era la elección de Darío, no se hable más, pero como libro es simplemente la copia de la película, todo lo que pasa en la película pero en lugar de con imagen en movimiento, doble cara de imagen fija. La historia es la misma, y el libro larguísimo. A Cacún le interesaba más ver las imágenes que el que le leyera la historia (que se la sabe de memoria e incluso se permitía hacer añadidos) Lo ojeó un par de días y quedó desterrado hasta que lo devolvimos.

Bombo apagafuegos
. Wojtowycz, David. (No he encontrado ninguna imagen, así es que enlazo esta lista de títulos recomendados para infantil y en la que aparece recomendado para tratar el tema de la timidez). Dibujos muy coloridos y muy infantiles. La historia es sencilla pero está bien. Lo hemos leído unas cuantas veces con gran éxito. A Chiquipé le entusiasmaron también las ilustraciones.

Y mamá escogió:

¿Qué prefieres…? de John Burningham. En tono divertido se presentan una serie de opciones disparatadas entre las que elegir… Prefieres que tu casa rodeada de agua, de nieve o de selva… Te gustaría ayudar a una bruja con sus pociones, a un duende a hacer trastadas o a Papá Noel a repartir juguetes… Y así muchas más. Los dibujos son graciosos, un tanto simples, pero muy seductores. Cacún se quedó sorprendido al principio. Incluso le cambió un poco la cara porque algunas de las posibilidades no le gustaban en absoluto. Al cuarto día se lo contaba él mismo a su padre, entre risas, nombrando las posibilidades increíbles sólo viendo las ilustraciones.

Nota: Me encanta la editorial Kókinos… y alguna otra que tengo que reseñar más detenidamente

April 10, 2007

Independencia

Archivado en: Y la nave va, Cacún, Creciendo por cincuenta a las 6:43 am

Cacún está subiendo peldaños muy rápido en cuanto al tema de la independencia se refiere. Hasta hace dos semanas en cuanto abría los ojos por la mañana tenía que despertarnos a papá o a mamá para que lo acompañáramos al piso de abajo.
Hace un par de semanas, me desperté y vi que no estaba en la cama. Me quedé un rato con Chiquipé, esperando a ver si decía algo. Hasta que al ratito de estar oyéndolo trajinar por allí abajo, se puso a los pies de la escalera y gritó:

-¡Tengo hambre!. Me duele la barriga del hambre que tengo…

Así es que bajé sorprendida porque hubiera estado un buen rato abajo sin necesidad de tenernos a su lado. Esto lo ha repetido varias veces desde que ese día.

También últimamente ha adoptado nuevos métodos a la hora de mostrar su enfado por no conseguir lo que quiere. Se enfurruña y se marcha ofendido a esconderse en alguna parte. Y cuesta sacarlo del mosqueo… El sábado, lloviendo a mares, se dirigió dignamente a la puerta de la calle, salió y cuando vió cómo caía, se descolocó y tuvo que reinventarse un nuevo “sitio del orgullo herido”.

Y el domingo nos comunicó muy seriamente que quería hacerse un tatuaje. Comunicación posterior a la artística elaboración de un par de “pinturas/tatuaje” en su cuerpo: una araña en la mano (estamos en plena fiebre Spidermaníaca) y un dragón en su barriga. Además de decorar todo el cuarto de baño con su rotulador. Menos mal que después lo limpió todo (y que el rotulador era de tinta lavable)

Nota: Me encanta Cacún… y sus cosas

April 9, 2007

Descanso

Archivado en: Nada especial, Y la nave va por cincuenta a las 9:38 am

Llueve. Ha llovido toda la semana, todos los días de esta semana de fiesta. Y no es una queja. Cuando se vive en Murcia y la lluvia cae como esta semana, fina y persistente, se vive con una enorme alegría. Y si, además, una ha crecido en el norte y adora la lluvia, es una bendición.

Ha sido una semana completa. El lunes pasado, mamá se puso enferma. Bueno, enfermedades de temporada: tos, mocos y malestar. Suficiente para ir el martes al doctor a que me diera la baja temporal. Así es que hemos pasado toda una semana juntos, sin obligaciones de ningún tipo. Y, aunque no hemos podido salir mucho, por la lluvia y porque el encierro nos ha provocado contagios cruzados, ha sido una semana espléndida con todo el tiempo del mundo para hacer y no hacer…

Justo como querría vivir.

Nota: Sólo me hubiera gustado tener un ratito para sentarme al ordenador y escribir. Pero bueno, esta semana iré actualizando.

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