Descanso
Llueve. Ha llovido toda la semana, todos los días de esta semana de fiesta. Y no es una queja. Cuando se vive en Murcia y la lluvia cae como esta semana, fina y persistente, se vive con una enorme alegría. Y si, además, una ha crecido en el norte y adora la lluvia, es una bendición.
Ha sido una semana completa. El lunes pasado, mamá se puso enferma. Bueno, enfermedades de temporada: tos, mocos y malestar. Suficiente para ir el martes al doctor a que me diera la baja temporal. Así es que hemos pasado toda una semana juntos, sin obligaciones de ningún tipo. Y, aunque no hemos podido salir mucho, por la lluvia y porque el encierro nos ha provocado contagios cruzados, ha sido una semana espléndida con todo el tiempo del mundo para hacer y no hacer…
Justo como querría vivir.
Nota: Sólo me hubiera gustado tener un ratito para sentarme al ordenador y escribir. Pero bueno, esta semana iré actualizando.

