Lunes cansado
Chiquipé está molida con el tema dental. La salida se está alargando muchísimo y los dolores también. La noche del domingo al lunes fue muy movidita. De hecho mamá durmió apenas tres horas. Así es que ayer, lunes, fue un día de sueño con mayúsculas.
Chiquipé pasó la mañana durmiendo (recuperándose), pero Cacún no durmió nada, absolutamente nada. De hecho el tito Ginés trató de acostarse con él a dormir la siesta y prácticamente fue él quien se quedó dormido mientras Cacún salía de la habitación dispuesto a seguir correteando.
Mamá no fue a trabajar por la tarde. Y estuvimos en el parque un buen rato. Y luego jugando en casa. Y, menos mal que la tarde no se alargó más porque el peque estaba taaan cansado que a última hora no paraba de darse golpes contra todo, de la pura torpeza que le provocaba el cansancio.
A las 9 ya estaba durmiendo. Llegamos de casa de los abuelos, él dormido en el coche. Lo subí a su habitación y cuando estaba quitándole la ropa abrió los ojos y dijo:
- Mamá, estoy muy cansado. No quiero ponerme el pijama. Y hoy tampoco quiero ponerme el pañal.
- ¿Estás seguro?
- Sí, mamá, de verdad.
- Está bien, cariño.
Pensé durante un momento en ponerle el pañal cuando me acostara, porque levantarme en mitad de la noche a cambiar sábanas, mantas y demás parafernalia no me apetecía. Pero decidí que no estaba bien. Si Cacún me lo había pedido y yo había aceptado, tenía que tirar para adelante con las consecuencias. Y, efectivamente, no se lo puse. Y esta mañana nos hemos despertado tempraneros y secos.
Cuando le quitamos el pañal a Cacún, lo hicimos casi del tirón. Durante el día, exceptuando alguna vez de despiste mientras hacía cosas más importantes (todo lo es antes que ir al baño), la cosa fue rápida. Pero la noche no. Estaba claro que no estaba maduro para notar que quería ir al baño. Notamos que se sentía muy mal cada vez que se hacía pis en la cama (yo también, claro) Así es que volvimos al pañal nocturno y todos dormimos mejor. El sueño es muy importante, demasiado como para jugar con él. Hace meses que Cacún se levanta con el pañal seco. Pero esperamos que sea él quien pida no más pañales… Si esto de hoy no ha sido definitivo, el calorcito que nos espera en breve lo será.
Nota: Estoy muy contenta por este nuevo progreso de Cacún, adquirido por él solito.

