Cincuenta

May 24, 2007

Los libros de la semana

Archivado en: Literatura infantil, Y la nave va, Cacún por cincuenta a las 11:02 am

Tres nuevos libros para las noches de esta semana:

1. Dani y los dinosaurios piden un deseo de Navidad. Ian Whibrow. Elección de Cacún. Dani y sus dinosaurios van a una granja y desean tener un patito como los que ven allí. La Navidad está cerca y deciden pedirlo como regalo… Las ilustraciones me parecieron típicas de serie de la tele, serie de dibujos pero televisiva a fin de cuentas. Y la historia tiene un regusto a obras para aprovechar el tirón de los dinosaurios, con listados de nombres imposibles de pronunciar y aún más de retener. Entretenida lo justo.

2. Gato Guille y los monstruos. Rocío Martínez. A Cacún le daba un poco de miedo. No le gustaba eso de que el bueno de Guille estuviera en cualquier habitación de su casa y empezara a oír un ruido que lo llevara corriendo a buscar a su madre a otra habitación. Pero cuando descubrimos que la mamá de Guille le ayudaba a descubrir de dónde venían los ruidos y que de esa manera Guille dejaba de tener miedo de ruidos conocidos, pudimos disfrutar más de las ilustraciones que nos gustaron mucho. El mejor libro de la semana.

3. El libro de hojas din-A4. Carles Cano. Un libro que, conociendo el final al que está destinado, decide hacer crecer hojas de papel en lugar de hojas verdes… un relato extraño, con unas ilustraciones que cuentan su propia historia. Un libro “precioso” que tendremos que retomar cuando Cacún tenga algunos años más.

Nota/petición: Señores de Kalandraka, pongan ya su catálogo online, y no en PDF… y pongan imágenes de sus preciosos y originales libros…

May 21, 2007

Con la playa a cuestas

Archivado en: Actividades, Cacún, Chiquipé por cincuenta a las 10:13 am

Este fin de semana nos decidimos a comprar un arenero. Nos parece que el juego con arena, el tenerla a mano, es muy importante en las edades de Cacún y Chiquipé. Y todavía nos queda para ir a la playa. Y no es lo mismo.

Después de la piscina, nos fuimos los cuatro a una juguetería de esas tipo centro comercial… Y pasamos un par de horas impresionantes. Aunque sólo íbamos a comprar el arenero, tanto Cacún como Chiquipé estuvieron muy dispuestos a llevarse todo lo que encontraban a su paso. Pero ninguno de los dos insistió mucho, jugaron todo lo que quisieron, tocaron todo, desmontaron lo desmontable, entraron y salieron de todas las casitas, se montaron en todos los columpios, toboganes, coches, triciclos… y salí con varias ideas claras:

1. A Chiquipé le encanta empujar carros. Normalmente en casa de la prima siempre se lanza a por el carrito de pasear muñecas. El sábado se lanzó a por un carro de la compra (de juguete) que no soltó en ningún momento, al que no dejaba que me acercara ni para enderezarlo (gruñendo cada vez que ponía la mano en la barra) y en el que no quería tampoco meter nada. Sólo empujarlo, pasear por los pasillos.

2. A Cacún no se le da bien todavía el mundo del patinete. Y la publicidad hace estragos en él. Así es que como ahora estamos promocionando Spiderman, pues ahí está, queriendo tener cualquier cosa que tenga la imagen de la araña…

El sábado a las tres y media, nada más comer, Cacún salió al jardín: una concha con arena, la otra con agua. Hasta que empezó a anochecer. Chiquipé no disfrutó tanto de la arena, que es más acuática.
Cuando llegó papá de hacer la compra, Cacún lo recibió con un:

- “Mira papá, he jugado con la arena, he jugado con el agua… En fin…” -con un gesto de satisfacción cercano al éxtasis

Y sí, papá coincidió con una simple mirada en que había jugado con todo, lo había probado todo y estaba muy satisfecho.

El domingo no pudimos arenear porque el tiempo volvió a la primavera más ventosa, con ánimos de llegar a ser lluviosa. Pero ¿aburrirnos? Eso nunca.

Nota: Esperando al próximo fin de semana para jugar también con Nerea…

May 14, 2007

Visitas de fin de semana

Archivado en: Y la nave va, Actividades por cincuenta a las 10:40 am

Este fin de semana se las prometía playero. Y, aunque el tiempo era ideal sin duda, al final nos decantamos por otros planes.

El sábado vimos a Cacún en la piscina a su aire. La puerta grande estaba abierta y estuvimos un ratito viendo cómo se tiraba “de cabeza” y sin manguitos. Sólo hasta que nos dimos cuenta que el vernos le distraía demasiado y también a la monitora, empeñada en hacerse tan simpática a los papás que sólo llamaba a Cacún e insistía en que se tirara él… Pero queda claro que la natación le ha venido de maravilla porque se lo estaba pasando genial chapoteando, tirándose sin miedo y llegando hasta el bordillo ¡sin manguitos!

A comer nos acompañaron Fer, Encar, Lu, Mo, Mig y Mer, además de los primos. Una comida de amigos/familia con mucha cháchara.

Por la tarde un paseo con Fer y Encar para visitar a Lolo que estuvo unos días en casa de los abuelos y llegar a casa justo para caer en la cama felizmente cansados.

El domingo más visitas, pero esta vez fuimos los cincuentas los que salimos a visitar a Antonio (que le han escayolado la pierna) y, aunque pasamos a ver a Albert, no hubo suerte. Antonio nos dejó pasear por su nueva obra en construcción y nos regaló unos limones hermosísimos que nos dejaron el coche perfumado.

Nota: ¡Qué gustazo tener tantos titos y titas!

May 9, 2007

Los libros de la semana

Archivado en: Literatura infantil, Actividades, Cacún por cincuenta a las 10:36 am

Aunque ha llegado el buen tiempo y no apetece estar en casa, el hábito lector es nocturno, así es que seguimos con los libros de la semana.

Mientras se enfría el pastel. Claudia Rueda. Los pollitos cumplen años y mamá Gallina ha hecho un pastel para la fiesta de la noche. Mientras se va enfriando todos se dedican a preparar la fiesta: en las 12 horas que pasan hacen 12 tareas. Pero no todos, porque alguien está contando hasta doce de otra manera…
Buen libro para familiarizarnos con los números hasta el 12. Las ilustraciones son muy tiernas. Nos ha gustado.

Pulguita. Eric Battut. Pulguita llega a una granja. Le gusta y decide encontrar dónde quedarse. Así va saltando de animal en animal, sin decidirse por ninguno. Un bonito cuento en verso para conocer los animales de la granja. Aunque el tema de las pulgas protagonistas no le va mucho a mamá, a Cacún le ha hecho gracia.

May 3, 2007

Los libros de la semana

Archivado en: Literatura infantil, Y la nave va, Cacún, Chiquipé por cincuenta a las 8:47 am

Como Cacún estuvo enfermo, mamá fue a la biblioteca y escogió dos libros para él y otro para Chiquipé.

Donde hay un oso hay un problema, de Michael Catchpool. Tiene los ingredientes adecuados para convertirse en la lectura ideal antes de ir a dormir. A saber: animales entrañables, ilustraciones coloristas, repetición en forma de “estribillos” que Cacún me quita de la punta de la lengua mientras los leo… Y final con tropiezos y risas.

¡Qué tontos son los camaleones!
de Pablo Prestifilippo. Ahora que mamá se ha ido a hacer la compra, el protagonista nos enseña su método infalible para detectar camaleones escondidos.
Surrealismo puro con un toque de humor no muy “claro” para peques. Estoy segura que lo disfruté más yo. Aunque a Cacún le gustaron mucho las imágenes y también el despliegue de amarillo que es su color preferido (por ahora). El catálogo de la editorial (Kalandraka) tiene unas cuantas joyas.

El nuevo amigo de Elmer. Este lo cogimos para Chiquipé. Un libro de Elmer de mayor tamaño, cartón más gordo y muy del gusto de Chiqui. Los amigos de Elmer quieren saber cómo es su nuevo amigo. Le preguntan cosas sobre él y Elmer les va contestando hasta que finalmente quieren saber quién es. Y allí, entre los árboles, justo donde está el espejo, puedes ver quién es su nuevo amigo… amiga en este caso.

May 2, 2007

Unos días de calma

Archivado en: Nada especial por cincuenta a las 12:39 pm

La semana pasada fue un poco complicada. Y es que a veces mamá se complica sola la vida.
Me ofrecieron una reducción de jornada pero con una reducción no proporcional del sueldo. No voy a volver a pensar en el tema porque a fin de cuentas era lo que yo quería (trabajar de 8 a 3) y sin embargo acabé medio enfadada conmigo y con mi entorno porque la injusticia me vuelve ciega. Otro ejemplo de arbolito que me impidió ver el precioso bosque que había detrás. ¿Todas las tardes libres? Y ahora que viene el buen tiempo… playa, piscina, siestas…

Menos mal que se me pasó justo a tiempo para poder disfrutar de todo este enormemente largo fin de semana que contaré otro día.

Nota: En definitiva, volvemos a lo importante.

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