Unos días de calma
La semana pasada fue un poco complicada. Y es que a veces mamá se complica sola la vida.
Me ofrecieron una reducción de jornada pero con una reducción no proporcional del sueldo. No voy a volver a pensar en el tema porque a fin de cuentas era lo que yo quería (trabajar de 8 a 3) y sin embargo acabé medio enfadada conmigo y con mi entorno porque la injusticia me vuelve ciega. Otro ejemplo de arbolito que me impidió ver el precioso bosque que había detrás. ¿Todas las tardes libres? Y ahora que viene el buen tiempo… playa, piscina, siestas…
Menos mal que se me pasó justo a tiempo para poder disfrutar de todo este enormemente largo fin de semana que contaré otro día.
Nota: En definitiva, volvemos a lo importante.

