Pintura
Chiquipé adora pintar. Hace meses que lo pide; “intá” dice mientras coloca la mano como si cogiera un lápiz y la mueve de arriba a abajo. Cuando coge los papeles/libretas/libros (uno de mis libros de cocina se encuentra entre sus favoritos y no me extraña porque el papel es muy agradable para pintar) y los lápices/rotuladores/ceras/bolígrafos, puede pasar mucho rato, pero mucho entretenida. Para mamá lo peor es que le pide que le dibuje cosas. Y, que nadie se entere, mamá es una auténtica manazas del dibujo. Así es que trato de hacer cosas y ella trata de reconocerlas.
Hace unas dos semanas dibujé un coche y un niño. Chiquipé lo paseó por toda la casa hasta que, en un cambio de actividad cualquiera, lo dejó por ahí. Al cabo de un buen rato Cacún llegó corriendo: “¡¡Mamá, mira lo que ha hecho Chi!!” Tras superar la inquietud que me provoca escuchar una frase como esa, me acerqué a ver qué había hecho…
“Mira, mamá, a dibujado un coche. Pero mira qué coche más bien hecho. Dibuja muy bien.”
¡Qué gracia! Me dio hasta un poco de pena desilusionarlo y decirle que el dibujo era mío, de lo emocionado que estaba. Pero no, al final resopló y dijo:
“¡Ah, claro! Estaba demasiado bien”
Estos últimos días de buen tiempo hemos sacado el papel continuo al jardín, las pinturas y las pinturas dedos. Y Chiquipé no sólo no ha probado ninguna de ellas, sino que además ha mostrado un exquisito cuidado en su utilización y una emoción sorprendente al coger la pintura y esparcirla por el papel. Huelga decir que el resultado final fue de inmersión completa en agua caliente, tanto de Chi y Cacún como del suelo del jardín. Pero eso no es un mal resultado, todo lo contrario..
Ayer justo me pidió que le dibujara un pulpo “Puupppo”. Yo hice todo lo que pude, realmente lo intenté. Cuando se lo enseñé no sólo no reconoció el animal, sino que insistía una y otra vez en darme un lápiz y pedirme un pulpo “Puuppo” mientras señalaba la hoja. Ejem, lo siento hija pero es que un pulpo no me sale mejor…
Nota: Estoy convencida que se va a divertir mucho más que Cacún en la guardería, porque a este le aburre muchísimo pintar y me temo que es de las actividades más propuestas

