El sábado nos levantamos con el gran acontecimiento en mente. Esta semana hemos hablado varias veces sobre lo que era el eclipse y lo que íbamos a ver.
Mañana ajetreada: piscina y compra. Mientras mamá se quedaba en casa haciendo la comida, papá y Cacún fueron a buscar a la canaria que será la compañera de cría de cincu. Llegaron, arreglaron la jaula y Cacún no quiso sentarse a comer hasta ver "cómo ponía los huevos". Todo el fin de semana ha preguntado si ya estaban los huevos puestos. Y todas las veces le hemos explicado que el proceso no era tan rápido y que, hasta que la canaria no se quede un tiempo quieta en el nido sin moverse mucho, no pondría los huevos. De todos modos estamos un tanto preocupados porque la pobre "Miércoles" tiene los mismos síntomas de enfermedad que nuestro primer canario, el desaparecido… Habrá que esperar.
Por la tarde preparamos la cena y Cacún durmió una buena siesta. Afortunadamente se levantó de buenas pulgas y pasó una tarde noche encantadora. Lo malo de la siesta es que no llegamos al campo de día y por tanto, no pudimos configurar el telescopio bien. Esto nos retrasó un poco, pero a cambio permitió a mamá aprender mucho, muchísimo, acerca de cómo se mueve y se utiliza el super trasto (que, todo sea dicho, la ha enamorado).
Los éxitos de la noche:
- Reconocimos esas famosas "tres estrellas alineadas" a las que hacía referencia papá y que no sabíamos muy bien a qué correspondían. Pues nada menos que al cinturón de Orión; y en cuanto reconoces el cinturón, ya ves la figura al completo.
- Identificamos a Syrius, la estrella brillante al lado de la luna, la que lleva el nombre de Chiquipé.
- Identificamos Regius y Saturno.
Además, vimos todo el proceso de ensombrecimiento de la luna. Una preciosidad.
Cacún salí de casa y se paraba delante del ordenador de vez en cuando. Preguntaba: "¿Dónde está la luna?" Y seguía a lo suyo. Cuando empezó a oscurecer, se quedó impactado por la visión de la luna "tapada".
Traté de explicarle en qué consistía un eclipse lunar mediante un montaje con vasos. No sé si se enteró de algo, pero interés (como siempre) mostraba.
Un primer acercamiento magnífico. Aunque quienes más disfrutaron fueron papá y mamá.
Nota: Para repetir, aunque no haya eclipse. Ahora toca aprender a enfocar el telescopio a objetivos más pequeños: Syrius o Saturno…